IMPACTO PSICOSOCIAL DEL COVID-19

IMPACTO PSICOSOCIAL DEL COVID-19

La pandemia en México ha rebasado los 60 mil muertos y aún no se ve la luz al final del túnel. Los esfuerzos de las autoridades no han rendido los frutos esperados y la economía ya no solo está estancada, sino que se encuentra en franco derrumbe. Datos del Seguro Social (IMSS) revelan que de marzo a agosto se han perdido más de 12 millones de empleos en nuestro país y, según las estimaciones de los expertos, todo indica que la recuperación económica tardará al menos dos años más en reflejarse en la vida de los mexicanos que enfrentamos la llamada “Nueva Normalidad”.

Como resultado de estos alarmantes datos, la salud psicosocial de la gran mayoría de los trabajadores que aún conservan sus empleos y de los que lo han perdido, está irremediablemente afectada. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) eventos como esta pandemia aumentan los síntomas que afectan la salud mental, tales como angustia, miedo, depresión y se manifiestan en el 80% de la población. Es decir: de cada 10 personas, 8 experimentan estas afectaciones.

A esto habría que sumar que la separación física de los seres queridos, como padres, hermanos, tíos, abuelos, amistades y compañeros de trabajo; la sensación de pérdida de la libertad por el aislamiento, la incertidumbre o el aburrimiento, aumentan los efectos psicológicos que se traducen en conductas como: confusión, frustración, enojo, y síntomas de estrés postraumático, que podrían prolongarse hasta por tres años. Lo que significa que las afectaciones psicosociales por la pandemia podrían durar mucho tiempo más que el propio riesgo sanitario, lo que afectará de manera irremediable el bienestar y la productividad de las personas.

NO TODO ESTÁ PERDIDO.

A diferencia del riesgo sanitario por el contagio del Covid-19 -que seguirá entre nosotros hasta que no se desarrolle una vacuna efectiva que nos haga inmunes- en lo que se refiere a la salud mental de la población y apoyo psicosocial, sí se pueden tomar medidas inmediatas que aminoren las afectaciones señaladas anteriormente.

Es muy importante que en los centros de trabajo se implementen acciones de comunicación, monitoreo, diagnóstico, intervención temprana y de manejo de crisis. La Organización Panamericana de la Salud, destaca que se debe vigilar al personal de manera regular y comprensiva para verificar su bienestar y fomentar un entorno que permita al personal hablar con sus superiores, jefes o líderes en el caso de que su salud mental o emocional se vean afectadas.

Así mismo, recomienda que se debe brindar información precisa y actualizada a todo el personal de la empresa que ayude a mitigar cualquier malestar sobre casos de incertidumbre, inquietud o estrés laboral.

En tiempos como los que estamos viviendo, es vital permitir a los trabajadores que expresen sus preocupaciones, que puedan hacer preguntas y que logren fomentar el apoyo entre los compañeros de trabajo. Al mismo tiempo, los encargados de los Recursos Humanos de todas las organizaciones deben generar programas de formación y capacitación para apoyar a los líderes y colaboradores a ser empáticos y mostrar habilidades para brindar el apoyo necesario a sus empleados ante cualquier contingencia.

MIRANDO HACIA ADELANTE.

Es innegable que la pandemia ha transformado el modo de vida de millones de personas en el mundo, que esta crisis sanitaria nos ha forzado a cambiar hábitos de conducta y convivencia y que la normalidad, como la conocíamos hasta hace unos meses, ya no será igual que antes.

Debemos tomar consciencia de que no podemos volver a lo que estábamos acostumbrados, que no debemos hacer como que esta pandemia haya sido sólo una mala pesadilla, a pretender borrarla de nuestras mentes como si nunca hubiera existido, porque todas las cosas que hemos experimentado y aprendido con ella no habrán servido de nada.

Debemos trabajar en conjunto para superar esta crisis que nos afecta a todos por igual. No podemos ni debemos dejar todo en manos del gobierno, esperando que nos resuelva nuestros problemas. El mundo no estaba preparado para un evento de esta naturaleza, pero la humanidad se ha levantado de catástrofes peores y los mexicanos lo hemos experimentado con dos terremotos recientes, ciclones y fenómenos naturales que han dejado infinidad de pérdidas materiales y humanas.

Esta pandemia nos ha dejado dolor, angustia, temor y afectaciones psicosociales muy importantes, pero no podemos quedarnos hundidos en esa tragedia. Es hora de lamernos las heridas y de levantarnos erguidos. De nosotros y sólo de nosotros depende que podamos salir victoriosos con nuevos bríos para enfrentar los nuevos tiempos con creatividad y adaptándonos a las nuevas condiciones de vida que nos espera. Con una actitud firme y responsable, una visión clara y esperanzadora de que sólo con el esfuerzo y la voluntad de todos, podremos estar preparados para un futuro mejor.

Ricardo Tejeda

In-genio Publicidad Integral

Texto para

Mach Group Mx

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